El Padre mismo llama «Dios» a Jesús
En el primer capítulo de Hebreos, Dios Padre está hablando de su Hijo. En ese contexto aparece este versículo extraordinario:
Aquí no es un profeta, ni un apóstol, ni un ser humano quien llama «Dios» a Jesús. Es el propio Padre Celestial quien se dirige a su Hijo con esa palabra. La frase «tu trono, oh Dios» proviene del Salmo 45:6, un texto dirigido originalmente a Dios mismo, y el autor de Hebreos lo aplica directamente a Jesús sin ninguna calificación ni reserva.
Para reflexionar: Si Jesús fuera solo un ser creado —aunque fuera el más excelso de todos—, ¿estaría Dios Padre cometiendo una blasfemia al llamarlo «Dios»? ¿O estará revelando algo profundo sobre la naturaleza de su Hijo?