El comité anónimo: por qué la Watchtower ocultó los nombres durante décadas
La TNM fue publicada en partes entre 1950 y 1961 (Nuevo Testamento en 1950; Antiguo Testamento completo en 1961) y revisada en 2013. Desde el principio, la Sociedad Watchtower se negó a identificar a sus traductores. La razón oficial era la humildad cristiana: no querer dar crédito a hombres sino a Dios.
Sin embargo, la comunidad académica señaló inmediatamente el problema: una traducción cuya identidad de traductores se mantiene en secreto no puede ser evaluada ni verificada de manera independiente. Ninguna otra traducción bíblica académicamente respetada —NVI, ESV, NIV, Biblia de Jerusalén, NASB— ha sido producida de forma anónima.
Los nombres del comité de traducción permanecieron en secreto durante la vida de sus integrantes. Fue el propio Frederick Franz quien, bajo declaración jurada en un proceso legal en 1954 (y confirmado más ampliamente en el juicio de 1980 en Escocia), reveló los nombres de los cinco miembros:
- Nathan Homer Knorr (1905–1977) — Presidente de la Watchtower en el momento de la traducción
- Frederick William Franz (1893–1992) — Vicepresidente; la Watchtower lo presentó como el principal responsable lingüístico
- Albert D. Schroeder (1911–2006) — Miembro del Cuerpo Gobernante
- George D. Gangas (1897–1994) — De origen griego; miembro del Cuerpo Gobernante
- Milton G. Henschel (1920–2003) — Posteriormente presidente de la Watchtower
Para reflexionar: Si los traductores eran académicamente sólidos, ¿por qué ocultarlos? Los traductores de las versiones más respetadas —Matthew Henry, F.F. Bruce, Bruce Metzger— son conocidos precisamente porque sus credenciales añaden confianza.